Claves del Análisis del Relevamiento de Cáncer Colorrectal para optimizar la comunicación y concientizar a la población
Una encuesta anónima con 2.736 respuestas, realizada entre febrero de 2023 y febrero de 2024, muestra qué saben los argentinos sobre el cáncer colorrectal y qué les impide hacerse los estudios.
Fundación Gedyt
Marzo de 2024 2 min de lectura

Compartir
La detección temprana y la prevención pueden disminuir tanto la incidencia como la mortalidad del cáncer colorrectal. La Organización Mundial de la Salud indica que su impacto puede reducirse significativamente con un modo de vida sano, la reducción de los factores de riesgo y la detección precoz mediante el cribado. Para eso, la comunicación y la concientización cumplen roles fundamentales.
Acciones determinantes
Comprometida a incrementar las tasas de detección temprana, la Fundación Gedyt realizó una encuesta anónima que recabó 2.736 respuestas entre febrero de 2023 y febrero de 2024, distribuida principalmente en centros de gastroenterología de la Ciudad de Buenos Aires y difundida también por canales digitales.
Esta estrategia puede introducir un sesgo, ya que los participantes provienen mayormente de entornos con acceso más fácil a la atención médica. Aun así, ofrece un buen punto de partida para explorar la conciencia y la participación en la prevención.
2.736
respuestas
96,9%
oyó hablar del cáncer colorrectal
90,5%
sabe que es prevenible
Quiénes respondieron
- El grupo más representado tiene entre 61 y 70 años (32,5% de las respuestas).
- El 64,8% son mujeres y el 35,1%, hombres.
- El 75,8% tiene prepaga; el 21,6%, obra social o mutual; el 1,4% se atiende de forma particular y el 1,2% usa el sistema público o no tiene cobertura.
- El 84,2% de las respuestas proviene de CABA y la Provincia de Buenos Aires, lo que plantea la necesidad de una mirada más federal en la difusión.
Algunas cifras impactantes
Al preguntar por qué no se hicieron pruebas de detección temprana, el 45,4% identificó la falta de recomendación médica como el principal factor, y el 24,3%, la falta de información. Estos hallazgos muestran la necesidad de intervenciones dirigidas tanto a los profesionales de la salud como a la comunidad.
¿Cuánto pesan los mitos?
Entre quienes se hicieron una colonoscopía, las preocupaciones predominantes fueron el miedo a hallazgos inesperados (37,8%), la preparación (32,3%) y la anestesia (27,9%). Es un dato relevante: siempre se creyó que la preparación era la barrera principal.
37,8%
miedo a hallazgos inesperados
32,3%
preocupación por la preparación
27,9%
inquietud por la anestesia
Conclusiones
La recomendación del médico de cabecera es fundamental. Es esencial trabajar con otras asociaciones médicas para que cada profesional que atiende a pacientes mayores de 45 años cuente con la información necesaria para orientarlos.
También es clave abordar la incomodidad de la preparación: la Fundación propone recoger la experiencia de personas que ya se hicieron el estudio para ofrecer una visión más realista y aliviar temores. Información detallada, apoyo psicológico y mejor comunicación médico-paciente pueden aumentar la participación y reducir las barreras emocionales.
¿Te sirvió esta nota? Compartila






